Y después de Osaka, cogimos uno de los trenes rápidos que nos incluía el JR Pass y en unas 3 horas llegamos a Tokio.

Algo precioso fue poder ver el monte Fuji desde el tren, lo cual me sorprendió porque no tenía ni idea de que pasaríamos por allí.

Y una vez llegamos a Tokio pude quedar con una amiga japonesa, Yuka, a la cual conocí durante mi viaje de 15 días en Malta. Casualidades de la vida, ella también viajaba sola y tuve la suerte de reencontrarme con ella en Tokio un par de años después.

Con ella hicimos varias visitas en la ciudad y desde luego, cómo se disfruta el conocer los sitios con un local. Encima mi querida Yuka SÍ HABLA INGLÉS. Mejor imposible.

De todo lo que vi, y de todo lo que me gustaría hacer también cuando vuelva porque por distintos motivos no pude hacerlo cuando fui a Japón 8 años atrás, os he sacado el siguiente recopilatorio. No perdáis hilo!

Cosas que no deberíais dejar de hacer en Tokio

1 . Visitar el Templo Sensoji de noche y sacar «tu suerte». Este templo para mi es sin duda el más bonito de Tokio, además de noche toma un aire especial y ver a la gente demostrar su fe es algo que impacta. Además, a la derecha tienes un panel donde metiendo una moneda como donativo al templo, puedes sacar un pergamino escrito en japonés y en inglés en el que te narrará tu suerte. A mí me acertó al 100%!

2 . Cruzar el gran paso de cebra de Shibuya. Aún que realmente no es uno, sino seis! Hay varios miradores alrededor pero a mi lo que realmente me gustó fue cruzarlo en varios sentidos. Al final no sabes en qué dirección vas!

3 . Relajarte en el parque Yoyogi. Y es que este, es uno de los parques más grandes de la ciudad. Con diversos estanques y arboledas, a veces te dará la sensación más de estar en un bosque que en un parque. Muy recomendable sobretodo si os gusta visitar los parques principales en vuestros viajes.

4 . Comer el famoso sushi en un Kaiten Zushi. Estos son los restaurantes/bares con una cinta circular en la que pasan distintos platos de sushi, cada uno con un precio. Al final pagas en función de los platitos, porque el diseño de cada uno indica su valor.

5 . Fotografiarte con Hachiko. Pues sí amigos, la película que nos ha hecho llorar a lágrima suelta está basada en hechos reales. Y en honor a ese perro que hasta su muerte fue a buscar cada día a su dueño a la estación, es esta estatua.

6 . Montar en metro y volverte loco. Parece una locura, todo con tantos colores y señales en su idioma, parece que no vas a comprar el billete en la vida y cuanto menos vas a llegar a tu destino, pero SIEMPRE llegas. Ente lo amables que son y que al final te tiras un buen rato examinando tu dirección, os juro que llegáis. Si viajáis en hora punta experimentareis la verdadera sensación de «sardinas en lata».

7 . Hazte una foto en la Puerta del Trueno (Kaminarimon) bajo el farolillo gigante. Cuando yo estuve ya hace 8 años creo que no existía instagram, pero si lo hubiera sabido, la foto habría sido más postureta, que es lo que se lleva ahora. Creo que no hay lugar más instagramer en Tokio que este.

8 . Comprarte un souvenir en la calle Nakamise. Encontrarás de todo, estos japoneses son super atinados en crear tontunas de todo tipo, y seguro que alguna encontráis entre tanto puestecito.

9 . Visitar el Palacio Imperial de Tokio y creerte un emperador del antiguo Japón. Y es que este palacio está construido en el antiguo terreno del Castillo Edo, visitarlo por dentro conlleva conseguir las entradas muy pronto por la mañana, así que si vais con el tiempo justo, podéis ir a verlo sólo por fuera. Merece la pena.

10 . Dejarte envolver por el ambiente del Parque Ueno. Y es que lo bonito de este parque es su ambiente cultural, santuarios y museos lo inundan. Aunque es uno de los parques con más indigentes de Tokio, no os preocupéis, en Japón hasta los indigentes son pacíficos y jamás molestan a nadie.

11. Cenar en el restaurante de Kill Bill. Yo no fui, porque de aquellas no era yo tan friki como ahora, la próxima vez que vaya desde luego que no me lo pierdo. Su nombre es Gopanchi, y aun que algunos dicen que aquí se rodó la famosa escena de Kill Bill Vol.1 donde Uma se pela a todos los japos que se ponen por delante, realmente el salón sirvió de inspiración y se rodó en un montaje copia de este restaurante.

12 . Acercarte a ver la altura de la Torre de Tokio. Pintada de rojo y blanco, recuerda muchísimo a la Torre Eiffel, de hecho pasa igual que en París, que esta torre se ve desde muchos lugares de la ciudad y evocan a la fotografía. Pero esta torre medía 8’6 metros más que la parisina, exactamente 332’6 m. cuando yo la vi. A raíz del terremoto de 2011 se dobló y en su reconstrucción pasó a medir 315 metros.

13 . Saca tu «yo» más friki en Akihabara. La zona comercial más potente de Tokio. Yo no hago más que pensar cuanto espacio necesitaré la próxima vez que vaya para traerme Funkos! Y es que antes no los coleccionaba pero ahora soy una friki más. La electrónica es el fuerte de este barrio, pero a mi nunca me ha llamado, eso sí, los centros comerciales de 7 plantas, llenos de cosas frikis, me dejaron helada. Manga y anime, figuritas, peluches, disfraces, réplicas de todo tipo… no os lo podéis perder.

14 . Canta sin parar en un Karaoke. Vale, lo tengo que reconocer, lo intenté, pero no pude. Mi sentido de la vergüenza hace unos años estaba bastante desarrollado, pero con la edad se me está yendo. Pero yo en aquel momento con la persona que iba, no pintábamos nada cantando ahí las dos solas. Me arrepiento de no haber entrado porque la experiencia debe ser super divertida, pero bueno, ya que no elegí la compañía adecuada, espero ir con mi marido cuando volvamos para echarnos unas risas.

15 . No te olvides de sus alrededores y haz alguna excursión. Tokio está rodeado de ciudades maravillosas que tenéis que descubrir. Las opciones, en los próximos posts! ❤️

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