Feliz año nuevo mis viajeros!!! Por fin le hemos dicho adiós al 2019 y hola al 2020, y me hace especial ilusión!

Ahora sí, mirando atrás, hacemos resumen y balance del año viajero 2019.

Y es que el año pasado, el mismo día 1 de enero, compré mi primer billete de avión de la que sería mi primera escapada viajera del año: Oporto.

Como muchos sabréis ya, adoro hacer este tipo de escapadas yo sola, saliendo por la mañana temprano y volviendo ya de noche. Es como irte a pasar el día a un pueblo cerca con el coche, o el tren, pero cogiendo un avión.

Te aconsejo que te leas esto al respecto.

En mi caso, en Febrero, disfruté muchísimo de Oporto, hice un free tour, fui a comer las famosas francesinhas y por la tarde fui a varias cositas que me habían faltado en el tour. Fue un día maravilloso del que guardo un gran recuerdo.

oporto

En el mes de Febrero, que es mi cumpleaños, marido me regaló un fin de semana en Málaga que disfrutamos al mes siguiente, ya con la llegada de la primavera.

Pero primero, en Marzo, fuimos a conocer Chinchón, uno de los pueblos más bonitos de España, que se sitúa aquí en Madrid y yo aún no lo conocía.

chinchon

Y a finales de mes nos dirigimos a nuestra escapada en Málaga, en la cual elegimos también otro de los pueblos más bonitos de España, Frigiliana.

Este pueblo blanco andaluz es una delicia, nos encantó pasar aquí un fin de semana, disfrutando de nuestra cultura y nuestra gastronomía.

Además, ya que desde el pueblo se veía, decidimos bajar a Nerja, un pueblo costero con unas playas y un mirador de infarto.

frigiliana
nerja

Además, el camino de vuelta a Madrid lo aprovechamos para hacer un alto en el camino en Consuegra y así conocer uno de los puntos más bonitos de la ruta del Quijote, con sus molinos de viento.

consuegra

En Abril fuimos a ver a la familia a Valencia. Aquí vive la familia de mi marido, y siempre que vamos me gusta conocer algo nuevo de la ciudad o alrededores, porque sino sería como no salir de Madrid.

Esta vez estuvimos por la zona del casco viejo y descubrimos rincones llenos de encanto, incluso algo de street art.

catedral de valencia

Llegó Mayo y con él un viaje al que tenía muchas ganas: Cracovia. Pero no fue tan fácil llegar, aquí se presentó el primer problema del año y fue un retraso que nos hizo perder la escala y dejarnos tirados en Munich.

Si al menos la «escala» hubiera sido más larga nos habríamos tomado una cervecita, pero solo dio tiempo a ir al hotel, dormir un rato y vuelta al aeropuerto.

Esa noche la perdimos pero a las 9:00 de la mañana estábamos ya en Cracovia.

He de decir que la ciudad es muy bonita, pero no me mató.

Además, en cuanto comienzas a entrar en materia y a rondar por esa historia, donde el punto clave es el nazismo y el holocausto contra los judíos, tu cabeza empieza a saturarse de información nada agradable.

El primer día lo dedicamos a hacer dos free tours, uno por el casco antiguo y otro por el barrio judío y el gueto.

cracovia

El segundo día por la mañana fuimos al punto fuerte de este viaje, el Campo de Concentración de Auschwitz. Y esto, viajeros, ha sido sin duda, la visita más dura que he hecho nunca.

El silencio acompañado de la historia, contada por nuestra guía, escalofríos que llegaban de repente para recorrer tu espalda, bocanadas de un olor repentino muy desagradable, la sensación de tener dentro de los calcetines una mezcla de arena y cenizas… BRUTAL.

campo de concentracion de auschwitz

Y por la tarde hicimos una visita mucho más entretenida que nos sirvió para despejarnos, las minas de sal.

Este tour es una preciosidad, jamás pensé que algo tan maravilloso pudiera encontrarse tan sumamente bajo tierra. Muy recomendable también!

En Junio llegó el viaje del año que suelo hacer con mis amigas y aprovechando una oferta de RyanAir, nos plantamos en Budapest. Que desde ya os adelanto, nos encantó!

Fue un viaje perfecto. Los precios son económicos, hay ambiente día y noche, lugares mágicos, de cuento, y también lugares relacionados con el holocausto, pero a eso no le hicimos mucho hincapié porque yo venía machacada de Polonia, y esa mezcla entre ruinas y monumentos de una delicadeza estrepitosa…

Budapest ha pasado a estar en mi top3 de Europa y en mi top5 del mundo. Maravillosa!

bastion de los pescadores budapest

Julio fue un mes para disfrutar del mar. Volvimos a Valencia pero sobretodo nos dedicamos a ir a la playa y a comer rico, a cargar nuestras pilas con el solecito mediterráneo.

Yo quería haber ido a Altea, pero de camino a Valencia el coche nos dejó tirados y esos días tuvimos que andar por los alrededores en bus.

La mitad del año se torcía y cada vez tenía más ganas de decirle adiós al 2019 y hola al 2020.

Espero poder hacer esa excursión pronto, y más ahora que esa autopista ha eliminado el cobro de peaje, VIVA!

playa del saler valencia

Con las vacaciones ya cogidas el mes de Agosto fue perfecto, hicimos mi primer Interrail.

Y es que, nos encanta viajar en tren. Así que el interrail es un tipo de viaje perfecto para nosotros.

Aun que confieso que Europa a mi me aburre un poco, hay lugares que nadie debería perderse, y nuestro recorrido fue espectacular.

La magia de la provenza francesa en Aix-en-Provence, la gran fuente en el lago de Ginebra, los lagos azul turquesa rodeado por los Alpes en Interlaken, la sorpresa de la coquetería de Zurich.

La extrema belleza del Tirol convertida en ciudad de Innsbruck, creerme Heidi en el corazón de los alpes tiroleses en Sankt Johann im Pongau, el remate final de nuestro amor por Austria en la delicada ciudad de Salzburgo.

La baviera alemana y el volvernos igual de locos que su rey en el Castillo de Neuschwanstein -Fussen-, volver a París y saber que no será la última vez porque esta ciudad es preciosa hasta decir basta.

Despedir nuestros 15 días en tren por Europa volviendo a la magia de ser niños, cumpliendo uno de mis sueños desde la infancia, donde la emoción me hizo llorar varias veces en el día y es que es real que aquí «los sueños se hacen realidad».

No pudimos tener mejor broche final que Disneyland París.

Si alguna vez tenéis la oportunidad, no la dejéis pasar, haced un interrail. Os juro que os va a encantar.

En Septiembre llegó el momentazo del año. Yo en Julio le había regalado a mi madre por su cumple esta escapada a Londres, porque ella se moría de ganas por ir.

A mi Londres nunca me llamó, es más, no es un sitio donde planeara ir a corto plazo, pero por mi madre decidí darle la oportunidad.

Y no lo voy a negar, me sorprendió muchísimo. Me encantó, además es una ciudad con un rollazo brutal, con mil cosas que hacer, con estilos super distintos.

tower bridge londres

No sé, me estaba encantando, hasta que al volver de Stonehenge mi madre se cayó y se partió la cadera. En ese momento sí que habría dicho adiós al 2019 y hola al 2020.

No me voy a enroscar en eso, porque es una cosa que puede pasar en cualquier lado, y realmente no es algo grave, porque mi madre ya esta recuperada casi al 100%, pero fue todo lo demás.

La sensación de estar atrapadas allí, sin poder salir y que a ellos les diera igual, y que no mostraran ni el más mínimo interés por hacerse entender.

Menos mal que yo hablo inglés (y eso que no perfecto) pero hasta en quirófano para el tema anestesia tuve que entrar.

Las pesadillas definitivamente acaban, despiertas de ese mal sueño y borras lo malo para quedarte con lo bueno.

Os dejo aquí enlace para que os informéis más sobre la tarjeta sanitaria europea, totalmente necesaria para nuestros viajes por Europa.

Pero sinceramente, volver a Londres ahora sí que no está en mis planes y dudo mucho que lo esté más adelante.

Quizás por esto tenía tantas ganas de decirle adiós al 2019 y hola al 2020.

Al final de esto saco el aprendizaje de cómo resolver un problema más gordo en un país que no es el tuyo y con la barrera del idioma. Porque esto también es viajar.

Tenía en mente con marido hacer un viaje a final de año más navideño, queríamos volver a Austria y pasar unos días en Viena, con ese ambiente tan bonito que se vive en Europa cuando llegan estas fechas, pero ya volví un poco rancia.

No me apetecía tener que volver a coger un avión, ni ver nada más de Europa, no quería separarme de mi perra y necesitaba un descanso mental. Ya quedaba menos para decirle adiós al 2019 y hola al 2020.

Decidimos quedarnos por España y hacer una ruta por los castillos de Castilla y León, pero unas horas antes de salir nos surgieron otros planes para ese finde y nos quedamos en casa. Por lo cual ya mi siguiente escapada será este nuevo año.

Mi aprendizaje en 2019 ha sido que los contratiempos también forman parte de los viajes: Viajando nos hacemos más ricos a nivel cultural, pero absolutamente todas las experiencias que vivimos al viajar SUMAN.

2020 va a sumar, y si pasan cosas no tan buenas, las resolveremos, pero lo que no cabe duda es que lo voy a exprimir al máximo.

Ahora sí que sí, adiós al 2019 y hola al 2020.

Allá voy.

2 comments

    1. Desde luego que todo suma, al final hasta lo malo te hace aprender algo y yo siempre soy de quedarme con lo bueno y positivizar. Otro tema luego ya es el rencor jajajajaja y a los ingleses de momento les tengo mucho!

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