Saludos de nuevo viajeros!

Hoy os voy a explicar un poquito qué podréis encontrar en la visita a Auschwitz. Quiero dejar claro que fue una experiencia dura y todo lo que cuento aquí, tanto lo que he mostrado a través de mi cuenta de Instagram, ha sido desde la tristeza y el respeto.

Jamás he visitado un lugar que me haya removido tanto como este ni que me haya dejado tan sumamente tocada. Así que por favor, a todos los que visitáis este lugar, hacedlo con respeto.

Tenéis bajo vuestros pies el mayor cementerio del mundo.

No pretendo destripar exactamente todo lo visto, ya que creo que es un lugar que absolutamente todo el mundo debería conocer, pero quiero poneros en situación al menos para que tengáis en cuenta la dureza de esta excursión.

Como primer apunte os diré que Auschwitz es toda la zona de los campos de concentración, pero realmente está dividido en dos. El orden lógico de visita es primero Auschwitz I y después Auschwitz II – Birkenau.

Todo este complejo de exterminio fue construido por los alemanes tras la invasión de Polonia, y fue sin duda el mayor de los creados durante el régimen nazi.

Se encuentra a 43 kilómetros de Cracovia, por eso esta ciudad es idónea para realizar la excursión. Se supone que a estos campos llegaron engañadas como un millón trescientas mil personas, y se calcula que murieron un millón cien mil, de los cuales el 90% eran judíos.

La gente que llegaba a un campo de concentración era o apta para realizar trabajos forzados, o no apta, por lo cual, los asesinaban.

Su fecha de inicio fue el 20 de mayo de 1940 y estuvo en funcionamiento hasta el 27 de enero de 1945, cuando fue liberado por el ejército soviético.

Auschwitz I realmente fue construido para presos políticos, pero aprovecharon esa construcción para darle el uso que todos conocemos. En este campo es donde tenemos expuestas muchas de las cosas que se recuperaron tras el descubrimiento de dicho lugar. Por eso también el nombre de museo.

Al entrar nos recibe un cartel que pone «Arbeit macht frei», que significa «El trabajo libera», pero nada más allá de la realidad. Y es que cuando anteriormente os decía que llegaron engañados, fue exactamente así.

A ellos les prometían una vida mejor más allá de sus hogares, donde tendrían trabajos dignos y mejores condiciones de vida. Esto durante la exposición se puede comprobar en la cantidad de maletas, cremas, brochas de afeitar e incluso ollas para cocinar que allí se encontraron en una zona de «pertenencias».

Es aquí donde comenzaron a probar cómo matar a los presos. Utilizaban un veneno tipo mata ratas, les llevaban engañados a «las duchas», y a través de los conductos pasaban el veneno. Este veneno con el calor se convertía en gas, bajaba al suelo y al subir hacia el techo les hacía fallecer.

Una de las anécdotas que recuerdo que nos contaron, era la crueldad que demostraban, ya que en estas cámaras metían a las mujeres con los niños, y por la forma en la que el gas se transformaba, eran ellos los primeros en morir. Es decir, dejaban que las madres vieran morir a sus hijos.

Tremendo.

En la siguiente foto se ve como un miembro de la SS manda hacia la cámara de gas a un señor con bastón.

Una vez muertos, recogían los cuerpos, les retiraban lo necesario (les rapaban el pelo el cual utilizaban como material, los dientes de oro, las prótesis…) y de ahí los transportaban a la cámara de gas.

Para llegar a dar con la cantidad de veneno necesario, tuvieron que experimentar, y dejaron allí muchos cuerpos medio moribundos durante días, hasta que encontraron la fórmula exacta.

En otro de los edificios, recuerdo cómo hacían referencia, a que en él se llevaban a cabo los experimentos relacionados con la salud, como podría ser la esterilización, pero de manera muy salvaje.

Y como otro de los barracones era el hospital, un hospital que solo curaba si consideraban que eras apto para seguir con tus trabajos forzados, sino, eras enviado a la cámara de gas.

A parte se visitan los barracones donde dormían (y en qué condiciones), la cocina, las duchas, etc. Todo lo que les permitía vivir pero en condiciones infrahumanas.

Auschwitz II – Birkenau lo construyeron para llevar a cabo lo que ellos llamaban «La Solución Final», donde querían acabar con todos los deportados. Y es que, aún que en su mayoría eran judíos, también había gitanos, homosexuales, personas de la resistencia, etc.

Nos da la bienvenida la llamada «Puerta de la Muerte», con los raíles de los trenes que llegaban desde la ciudad hasta los campos de concentración.

Quedan algunos barracones donde podremos ver las letrinas, las filas de camas donde dormía hacinados,el llamado estanque de las cenizas y al fin y al cabo las ruinas de lo que queda de cámaras de gas y hornos crematorios.

De esto sólo quedan los restos, ya que en cuanto los nazis supieron que el ejército soviético se acercaba, dinamitaron absolutamente todo para ocultar lo que habían hecho.

Definitivamente, Auschwitz pasó a la historia por ser uno de los campos más tristemente importantes del holocausto.

«Quien no recuerda la historia está expuesto a vivirla de nuevo»
– George Santayana.

4 comments

  1. Fantástico post!!! La verdad es que pone los pelos de punta lo que cuentas.
    Pero creo que efectivamente debe ser un lugar que todo el mundo debe visitar para comprobar de lo que es posible el ser humanos

    1. Muchas gracias Rodri! Efectivamente es un lugar duro pero cuando ya lo asientas y repasas lo que has visto, te das cuenta de la importancia de conocer lugares asi. Duros pero que marcaron nuestra historia y que deben seguir marcándola para que no se vuelva a cometer (aun que en su cierta medida sigan pasando cosas del estilo)

  2. Me ha encantado leer tu post! Creo que es un lugar que todos deberíamos visitar, para así tomar conciencia de las barbaridades que se hacían, y como bien dices, para que no se vuelvan a repetir.

    1. Gracias Gemma!! Me alegra mucho que te haya gustado, y efectivamente, es duro pero necesario. Verlo con tus ojos y experimentar esa sensación, te hace plantearte muchas cosas.

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