Viajeros, hoy os traigo una recomendación algo especial.

En esta ocasión he descubierto el alojamiento compartido, el B&B Haus Hemetzberger. Quien siguiera mi viaje por instagram vería que al llegar a Hallstatt nos vimos sorprendidos, por que nosotros creímos reservar una habitación en un bed and breakfast, pero resultó ser una casa, con dueños incluidos.

Eso fue algo que no esperábamos, porque ahora en booking también se pueden reservar este tipo de alojamientos en los que realmente te alquilan una habitación en una casa. Pero si os digo la verdad, lo único malo es que no estuviera pre avisado en ningún lado.

Por todo lo demás, sin duda, fue uno de los mejores alojamientos que tuvimos durante el viaje.

Quiero hacer hincapié en que dormir en Hallstatt debería entrar en vuestros planes. Soy consciente de que el 80% de visitantes de este pueblo, considerado el más bonito del mundo, vienen y van en el día, sobretodo desde Salzburgo.

Durante el día todo está lleno de gente. Desde la estación de tren, tienes que cruzar al pueblo en ferry, y estos funcionan desde por la mañana temprano hasta entrada la tarde. Cuando se van los últimos barcos el pueblo es completamente distinto, por eso os recomiendo dormir aquí. Para disfrutar de él sin prácticamente nadie, y a pesar de que a las 21:00 está todo cerrado.

Y este alojamiento es de lo mejor que podréis encontrar en Hallstat. Desde el pueblo está a un paseo de 15 minutos. Los anfitriones son sumamente amorosos, están pendientes de dejarte info sobre qué hacer en Hallstatt, de aconsejarte sobre horarios y ellos mismos son quienes preparan tu desayuno, a la hora que les digas.

La zona donde se encuentra el alojamiento es residencial, alejada del bullicio del pueblo, al lado de un río y muy cerca de las minas de sal.

Hablemos de la casa entonces. Este B&B es una casa típica de montaña austriaca, de madera, muy mona, decorada a la perfección y con muchas flores en sus balcones.

La habitación doble, cuenta con una cama de matrimonio, muy minimalista pero con mucho gusto. El baño no se encuentra en suite, pero es privado, está en el pasillo y tiene ducha.

Era muy luminosa y lo que más me gustó fue que contaba con un balcón divino, equipado para disfrutar de las vistas hacia la montaña que bordea este pueblo precioso.

Por supuesto la casa cuenta con Wi-Fi gratuito y tiene piscina al aire libre disponible en época de verano. Además en la zona de la piscina tenéis mesa con sillas por si queréis comer o cenar ahí.

Cuando volvimos por la noche de cenar en el pueblo habían iluminado toda la entrada con farolillos y velas, de verdad que esos detalles marcan. Es una pena que la foto no salía bien y no se aprecia lo bonito que estaba para recibirnos.

Ese matrimonio tan sumamente amable y dedicado a nosotros, nos hicieron sentir como en casa. Les pedimos el desayuno a las 07:30 de la mañana y cuando bajamos estaban en la cocina preparándolo todo.

Nos pusieron el desayuno en el salón, presentado con todo su cariño y delicadeza. Juzgad vosotros mismos:

En esa mesa no faltaba de nada. Y nos dejaron un libro de firmas donde todos sus huéspedes le dejan una dedicatoria. De verdad, ¡qué gran experiencia!

Y como siempre, vamos a lo que importa:

¿Precio por noche?
110€ con el desayuno incluido.

Os aseguro que es baratísimo comparado con los precios que se pueden encontrar en Hallstatt.

Además pudimos vivir la experiencia de compartir una casa con sus anfitriones y desde luego, mejor no puso salir.

No sé si vosotros sois de compartir alojamiento de este tipo, pero si no os importa que no sea un hotel, este lugar es perfecto.

Os dejo el enlace para reservar a través de booking aquí.

Y cualquier duda, ya sabéis, tanto en comentarios como por mail estaré encantada de contestaros.

Un abrazo viajeros!

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