Ya está aquí el primer post de Oporto mis wanderlusters! 😘

Como os explicaba en el post anterior, mi viaje a Oporto fue de ida y vuelta en el día. No os puedo contar todos los secretos que esconde esta ciudad, ni me puedo extender mucho porque tampoco pasé muchas horas, tan solo 8.

Pero si estáis de paso, si tenéis poco tiempo, o simplemente si vais próximamente y saber por qué puntos me decanté yo, seguid leyendo.

¿Cómo llegar del Aeropuerto de Francisco Sa Carneiro al centro de Oporto?

Muy fácil, en metro. Aquí empieza la línea E y en pocas paradas (unos 35 minutos) llegaréis al centro, dos buenas paradas son Bolhao o Trinidade. Pero claro, si el alojamiento lo tenéis en otro lado, tendréis que consultar vuestra parada más cercana. Yo como no quería hacer trasbordo e iba directa hacia la Plaza da Liberdade, me bajé en Trinidade.

Aquí podéis consultar horarios, líneas, precios y todo:

https://www.metrodoporto.pt/

De todas formas, hacia esa zona os digo, que para la primera compra os cobran el trayecto y la tarjeta, 2 y 0’6 euros respectivamente. Luego esa tarjeta se puede recargar con trayectos, y yo ya cuando volví al aeropuerto por la noche lo cargué con un viaje, que me costó 2€. Va por zonas osea que en el centro para moveros saldría más barato.

Es cierto que Oporto tiene muchas cuestas, pero de verdad que al menos lo que yo fui viendo me pareció bastante caminable, que por otro lado me parece más interesante que ir bajo tierra. Yo siempre que puedo prefiero andar o coger autobuses porque así vas viendo todo.

Como os digo, me bajé en Trinidade, y de camino a la Praça da Liberdade hice una pequeña parada en la Iglesia de la Santísima Trinidad, que me pillaba de paso.

Y andando un poquito llegamos a la Plaza de la Libertad. Y ahora os explico por qué me dirigía hacia aquí.

¿Cuál es la mejor forma de conocer Oporto?

Pues como en todos lados, a mi me encanta hacer Walking Tours. En este caso, lo reservé con City Lovers y desde luego que de todos los Free Tours que he hecho, este ha sido el mejor con diferencia. La guía que me tocó, Graça, fue maravillosa, y nos enseñó un montón de sitios, de los cuales nos fue explicando un poquito, hablando de la historia, pero de una forma muy divertida, no solo con datos y haciéndolo pesado… para nada!

Estuvimos más o menos desde las 11:30 hasta las 14:30 y los lugares que visitamos con ellos fueron los siguientes:

  • Plaza de la Libertad: la plaza más importante y central de la ciudad, divide el Oporto moderno del Oporto antiguo.

  • Estación de Sao Bento: es una estación de trenes, la más bonita que he visto nunca, rescatada del Convento de Sao Bento, en la cual podréis observar la historia de Portugal a través de sus azulejos.

  • Mirador de la Catedral de Oporto: podréis observar desde lo alto las callejuelas del barrio de Batalla y algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

  • Se de Oporto: esta es la Catedral de la ciudad, el edificio religioso más importante, incluso sede episcopal de Portugal y fue construida en la zona más alta como símbolo de importancia.

  • Barrio de Sao Nicolau: la bajada por las empedradas escaleras de este barrio dirección al puerto es una delicia, mientras podrás disfrutar de las vistas de todo el casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1996.

  • Ribeira: una de las zonas más bonitas, coloridas y animadas de Oporto. Destacan las vistas del Río Duero y Vila Nova de Gaia, donde se encuentran las famosas bodegas del vino de Oporto.

  • Puente Don Luis I: es el puente construido sobre el Río Duero que une Porto con Vila Nova de Gaia y es sin duda el puente más famoso de Oporto. Cuando se inauguró, en 1886, era el puente de hierro más largo del mundo.

  • Iglesia y Torre de los Clérigos: la iglesia esconde uno de los edificios más importantes de la ciudad, ya que subiendo la cuesta, no imaginas que detrás estará la torre más importante de la ciudad. Construida en uno de los puntos más altos de la ciudad, construida en su día para que se viera desde el mar.

  • Miradouro da Vitoria: este es sin duda uno de los miradores más importantes y bonitos de la ciudad. Se ve una panorámica perfecta de toda la Ribeira.

Aquí ya vimos alguna callecita más y acabó nuestro tour. Que de verdad os lo recomiendo 100% porque considero que en unas cuantas horas vi y entendí cosas fundamentales de Oporto e incluso Portugal.

Lo que pasa que si juntamos a una guía muy maja, y a una travel blogger que habla por los codos, la cosa no acaba aquí. Así que me fui a comer con Graça y otra compañera suya. Pero este capítulo será el siguiente de Oporto.

Por la tarde, después de comer, tenía dos horas por delante y me fui a ver los puntos que me parecían muy importantes antes de volver al aeropuerto. Que a parte Graça me dijo que estaba muy en lo cierto.

Así que lo que visité por la tarde fue lo siguiente:

  • Librería Lello: no, no te puedes ir de Oporto sin entrar. Luego ya puedes entrar a valorar si merece la pena los 5€ que cuesta (la entrada se compra en la esquina de la misma librería). Independientemente de si te gusta Harry Potter, la librería es una preciosidad e incluso ha sido elegida varias veces como una de las más bellas del mundo.

  • Iglesia del Carmen: aprovechando su cercanía con la librería y que simplemente de lejos ya destaca por sus azulejos, os aconsejo acercaros y observarla de cerca. Su arquitectura tiene gran importancia en la ciudad.

  • Rua dos Clérigos y Rua 31 de Janeiro: os recomiendo caminar por estas calles para llegar hasta la Iglesia de San Ildefonso, las cuestas y las vistas que crean estas calles son realmente bellas.

  • Iglesia de San Ildefonso: para mí una de las más bonitas, por las escaleras de fuera, por el doble campanario, por la fachada… no sé, un encanto especial y por lo visto, a mucha más gente le encanta esta iglesia

  • Capilla das Almas: no os imagináis las ganas que tenía de observar esta fachada de cerca. En todas las fotos que había visto, su colorido me llamaba una barbaridad, y es que creo que de todos los azulejos que vi ese día, estos eran los azules más eléctricos y brillantes. Además para llegar a ella pasas por la Rua Santa Catarina, una de las zonas comerciales más animadas de Oporto.

Y ya aquí al ladito, está el metro de Bolhao, que también conecta de manera directa con el aeropuerto. Así que desde aquí mismo comencé el camino de vuelta a casa.

Reconozco que la ciudad de Oporto me ha enamorado, se ha quedado con un pedacito de mi corazón y espero volver muy pronto para seguir descubriendo la ciudad y dedicarle un poquito más de tiempo. Creo que se lo merece, ya que es especialmente bella.

Nos vemos en el próximo capítulo, mis viajeros bonitos ❤️

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