COSTA OESTE DE ESTADOS UNIDOS

Holiiii!! 🙋🏼‍♀️

El post de hoy es nuestra ruta por la Costa Oeste de Estados Unidos, completa.

Como estas semanas he estado un poco desaparecida del blog por este cambio a WordPress he decidido postear la ruta entera en vez de por fascículos como estaba haciendo hasta ahora.

Espero que así os sea de más ayuda, así que vamos al lío 😘

DÍA 1 

Llegamos a las Vegas sobre las 19:30 horas. Lo cierto es que creíamos que íbamos a tardar más en salir del aeropuerto, y pese a que retuvieron a mi maridín un ratito (aún no sabemos el por qué, solo que paniqué durante los 5-10 minutos al verme ahí sola…) no tardamos mucho en coger un taxi. Lo cual fue un error, porque te la clavan y allí el Uber NO ESTÁ MAL VISTO.

Bellagio Hotel 
Llegamos al hotel después del paseito extra que nos dio el taxista, que bueno, nos metió por la parte de abajo del Strip y ya vimos todo iluminado, super chulo! La verdad es que esa sensación fue la leche, tan inmenso, tan movido, tanta luz, tanto neón.

El Hotel Bellagio fue nuestra elección, pero lo cierto es que si pagas algo “normal” tampoco se sale mucho de una habitación grande. Pero tampoco algo espectacular, grande, sin más. No tenía ni una cafetera, que eso hasta en el motel más perdido de la mano de Dios allí te la ofrecen. Un día moría de sed y tuve que comprar en una de sus cafeterías una botella de medio litro de agua, y me la clavaron de nuevo, 8$. Hola? 8 putos dolares! Cierto es que allí la gente va al desfase y todo es caro, pero vamos, que viendo otros hoteles te das cuenta de que en otro podrías tener una habitación similar y te ofrecían mejor servicio. El caso es que estábamos en el inmenso Bellagio, que tantas veces hemos visto en películas.

Dejamos las cosas, nos dimos una ducha y bajamos a dar una vuelta. El casino tenía vida día y noche. Nos comimos un cacho de pizza enorme, vimos el espectáculo de las fuentes del Bellagio tan famoso y nos fuimos a dormir.

DÍA 2 

Las Vegas.
Amanecimos bien prontito, mi intención era desayunar en el Cheesecake Factory del Caesar’s Palace, que está al lado del Bellagio, pero abría más tarde, así que pasamos por el Sturbacks, que eso allí sí es más barato que en España.  Fuimos a hacer unas compras a un centro comercial cercano, aprovechamos para ver el hotel por dentro, y dar un paseo viendo más y más hoteles, porque son super curiosos, y luego volvimos al Cheescake, que yo de allí no me iba sin probarlo. Ya por la hora y al ver el tamaño del pedazo de tarta (inmenso de grande!) decidimos pedir algo salado para compartir y compartir también la tarta como postre. Eso no me lo podía comer yo sola!

Después cogimos el bus de dos plantas (Deuce se llama) de la ciudad, para ir a ver la zona de las capillas donde la gente se casa disfrazada (que pena no ver ninguna) y la señal de Welcome to Las Vegas. Con las tarjetas de ese bus (8$ para 24 horas) se podían coger dos buses distintos pero nosotros ni idea así que tuvimos que ir andando hasta la señal. Se hizo duro ir hasta allí, pero la vuelta fue horrorosa. Serían unos 20 minutos de ir y otros 20 de volver, pero menuda pájara a la vuelta. Y es que debían hacer más de 45 grados de temperatura y con todo el sol pegando, sin una sombra. Bufff, me compré una cocacola  que me bebí de trago, fuimos a un Subway a por algo de comer para llevar y nos fuimos a descansar al hotel.

Ya al final de la tarde salimos para ir a la tienda de CocaCola y de M&M’s, nos comimos otro cacho de pizza gigante y ya de noche nos fuimos en bus al Freemont, la zona donde empezaron los casinos en Las Vegas. Es una zona muy pintoresca, con gente más rarita, chicas medio en pelotas anunciando sus bares, música en la calle y espectáculos de luces.

Vuelta con nuestro bus al hotel y a dormir.

DÍA 3 

Las Vegas.
Hoy desayunamos en el hotel con la clavada correspondiente pero es que irte a otro sitio a desayunar te supone casi una hora, porque allí las distancias son enormes y los hoteles por dentro más! Por lo cual como queríamos salir pronto tocaba pagar 14$ por un desayuno, pero como son tan enormes, lo compartimos (como casi todo durante el viaje, porque los platos son enormes y yo sola o mi marido solo no podíamos).

Cogimos el bus porque todavía nos duraban las 24 horas y fuimos al outlet Las Vegas Premium Outlet South. Hicimos algunas compras, tampoco nos volvimos locos la verdad, pero pasamos la mañana, nos comimos unos burritos y fuimos a dormir un poco al hotel, porque la noche iba a ser un poquito más larga.

Por la tarde nos dio tiempo a ir al Hotel Venetian que de verdad me pareció de lo más chulo (si volviera me quedaría ahí) y volvimos al hotel para darnos una ducha y ponernos guapos porque nos íbamos a ver Ô de El Circo del Sol. De esto sí que compramos las entradas por anticipado, ya que estas cosas vuelan, y eso que son caras de pelotas. Eso sí, valen cada céntimo que nos gastamos. Jamás hemos visto nada igual, fue indescriptible, maravilloso. Además es un espectáculo adaptado al escenario del teatro del Bellagio, así que no lo podemos ver en otro sitio, sólo ahí. Os juro que nuestra estancia en Las Vegas no pudo tener mejor cierre.

DÍA 4 

Sin desayunar, nos fuimos HOY SÍ en Uber al aeropuerto, a recoger nuestro coche de alquiler.

Nos dirigimos a Alamo, y tras una lucha encarecida de mi marido contra el tipo del mostrador para no coger los mil seguros extras que te ofrecen y que prácticamente te venden como obligatorios, bajamos a la zona de los coches.

Nosotros habíamos hecho una reserva primero de Sub y luego la cambiamos por una para coche mediano, pero al enseñar el pago a la chica que había allí nos llevó a los Sub. Ein? Pero si teníamos reservado mediano… Miramos el contrato y no, al final habíamos pagado Sub y nos había salido genial de precio (unos 560€ los 15 días). Bueno, pues calla y elige.

Madre mía, parecía que lo íbamos a comprar. Julio le miraba todos los defectos a todos los coches, puro miedo por que nos clavaran luego algo que nosotros no habíamos hecho. Pero por fin nos decidimos por un Jeep Renegade, que ya os adelanto nos dio un gran servicio todo el viaje.

Salimos hacia Tusayan, localizado prácticamente a la entrada del Gran Cañón del Colorado (4h05min).
Primero fuimos a un Walmart que es como un Carrefour a lo bestia, como todo allí. Nos volvimos locos con las mil guarradas distintas que tenían, con lo que nos gusta a nosotros el gocheo! Y compramos una nevera de corcho que nos costaría como 3$. Esto se lo aconsejo a todo el mundo que vaya a hacer la ruta, porque en todos los hoteles puedes coger hielo, lo echas en la neverita y para llevar agua y cocacola, incluso las cosas de chocolate y fruta o fiambre, viene de vicio.

En este trayecto visitamos Kingman (previa parada en la presa Hoover, cuyo desvío está súper bien señalizado), donde nos desviamos hasta Seligman, tomando la histórica Ruta 66, el único trayecto original que queda de dicha ruta.
Kingman (a 1h45min de Las Vegas) tiene el típico bar de los años 80 americano, para comer y tomar batidos, el Mr. DZ. También está el museo de la Ruta 66 y la Locomotora de Santa Fe.
Paramos en el Hackberry General Store a comprar souvenirs de la Ruta 66.
Seligman (a 1h30min de Kingman) es el pueblo en el que se recreó la película CARS con coches caracterizados, y una zona real del Far West. Y también está la tienda Historic Seligman Sundries.

Fue un trayecto super chulo y muy muy auténtico.

Llegamos a nuestro hotel en Tusayan (a 1h30min de Seligman).

Best Western Premier Grand Canyon Squire Hotel

El Visitor Center del Gran Cañón está a 15 minutos de Tusayan, genial ya que al día siguiente tocaba madrugar.

Fuimos a cenar a un sitio del pueblo super guapo, típico del oeste, y nos comimos las mejores costillas con salsa barbacoa que jamás hayamos probado.

Quiero hacer un inciso porque en esta primera parte del viaje, váis a ver que fuimos a muchos parque nacionales. Existe una tarjeta anual, que sirve para todos estos parques, excepto los de los indios navajos, válida para un coche hasta 4 ocupantes, y cuesta 80$. Tiene hueco para firmar dos titulares, y la gente que hace? Lo compra, lo firma una vez y luego lo revende. Este pase lo tienes que enseñar a la entrada de los parques, aún que dependiendo de la hora, no hay nadie en la entrada. Yo lo que hice fue comprarlo por wallapop, con una sola firma, por 40€. Y como no me lo hicieron firmar en el otro hueco, lo volví a revender, y tachán! Nos han salido los parques gratis.

DÍA 5 

Madrugamos un montón para ver amanecer, nuestra intención era ir al Mather Point (20 min), amanecía a las 6:00 y habría que estar allí una hora antes, por lo que tuvimos que levantarnos a las 04:00 para salir a las 04:30.
Fuimos conduciendo completamente a oscuras, allí la iluminación de carretera es más bien cero, menos mal que estábamos pegados. Aparcamos donde más o menos vimos con las luces del coche, y con la linterna fuimos buscando un camino que nos llevara al Mather Point, de repente vemos pasar un bus, y es que al lado había una parada donde pasaban autobuses que te llevaban a los distintos puntos donde podías ver amanecer.

Es increíble lo bien montado que tienen los parques, los accesos, el transporte, la limpieza, las paradas para caravanas… todo!

Total, que ahí plantamos nuestro trípode, había como 4 o 5 personas, luego ya si fue llegando más gente. Y bueno, yo no puedo describir ese momento en el que empiezas a vislumbrar tanto cañón, tan grande, tan inmenso, tan a lo lejos. El sol saliendo, el silencio. No sé, hay cosas que no se pueden explicar. Ni con palabras, ni con fotos, ni con vídeos. Hay que vivirlo.

La dirección final de nuestro día era Monument Valley (2h50min).
Pero antes cruzamos el Gran Cañón por la parte más importante, que es el South Rim Trail, parando en varios miradores y puntos importantes, como el Grandview Point y el Desert View Watchtower. Es un flipe continuo, allá donde vayas, sobretodo porque la carretera es como de montaña, nada más que ves bosque y árboles a ambos lados, te desvías hacia un mirador 5 minutos y toma parrilla de rocas. Acojonante, os lo juro!
Muy importante es saber que por todos lados se encuentran baños públicos EN CONDICIONES.

Goulding’s Lodge Hotel
Llegamos al hotel sobre las 15:00. Bueno, que hotel tan tan chulo! Lo vais a ver en las fotos, pero es que era muy típica casa de indio navajo. Casa prefabricada que planto donde me sale del moño. Tuvimos muchísima suerte, porque aquellos hoteles estaban completos siempre. Pero de repente, dos meses antes, cotilleando en general todos los hoteles por si tenía que cambiar algo, aparecen estos!! Por 20€ más que el que yo tenía reservado en Kayenta, pero es que Kayenta es un pueblo a 40 km., y este estaba en frente del parque. Muy fuerte. Hay un hotel también dentro del parque que se llama The View pero es bastante más caro, ahora, que dormir dentro del parque debe ser la leche!

La hora de atardecer en Monument Valley era a las 19:45.
Así que nos fuimos para allá a las 16:30, tardamos 15 minutos entre llegar al parque y ponernos con la ruta, que bien sabíamos duraba 3 horas. Creo que esta es la parte en la que más agradecimos llevar un todoterreno, vaya caminito! De arena, lleno de baches y socavones, muy complicado de conducir, menos mal que entre la maña de maridín y el coche, se hizo hasta divertido. Y las paradas que íbamos haciendo eran geniales, unas vistas, de nuevo una INMENSIDAD. Además de lo emocionante que resulta verte ahí, centrado en las escenas de películas del oeste, de esas que tu madre te ponía los sábados por la tarde, con John Wayne de protagonista.

Una pasada, desde luego que fue una de mis partes favoritas del viaje.

A tener en cuenta que en Monument Valley es UNA HORA MÁS que en el Grand Canyon. Esto a modo informativo para quien vaya a hacer el viaje.

DÍA 6 

Hoy volvemos a madrugar, pero no tanto, para ver amanecer desde nuestra cabaña, que esas vistas había que aprovecharlas y ya en la web de booking leímos que era algo que no nos podíamos perder.

Fuimos al punto donde Forrest Gump deja de correr y decide irse a casa, todo super bien señalizado y muy mítico, para echarse la fotito. Salimos hacia Page (1h56min) con calma porque estaba cerca y no teníamos prisa, el día iba a ser light.

Best Western Plus Hotel At Lake Powell
Visitamos por la mañana el Horseshoe Bend (segunda pájara del viaje por lo mismo, sol de justicia sin una puta sombra y a casi 50 grados de temperatura). Tienes que subir una duna y hacer un pequeño trail para llegar a la herradura. Ahí nos quedamos super sorprendidos de lo imprudente que es la gente. Es un precipicio considerable, vamos, tanto que si te caes te has matado, de hecho ya ha sucedido en alguna ocasión. La gente por conseguir una foto no saben ni lo que arriesgan.

Después de hacer el check in en el hotel y descansar un poquito fuimos al Glen Canyon, nuestra intención era llegar al Lago Powell pero nos perdimos y ya lo vimos  al día siguiente. Llegamos a un punto, donde había un mirador super bonito de ese cañón, con el paso del Río Colorado, y ahí nos quedamos mientras atardecía.

Aún que no lo he dicho, estos días íbamos comiendo por la carretera, de camino, donde nos cuadraba sobre la marcha, hamburguesa, pizza, texmex, lo que pilláramos en ruta.

Y para cenar pues dependía, si el pueblo tenía algo guay cerquita, cenábamos por allí y sino aprovechábamos lo que habíamos comprado en el Walmart para hacernos sándwiches y pista.

DÍA 7 

A primera hora de la mañana hicimos la visita al Lower Antelope Canyon . Teníamos ya esas entradas compradas desde hacía algún tiempo, así que fuimos una horita antes para validar los tickets y esperamos nuestro turno. De todas formas, haciendo cola, estuvimos esperando lo menos una hora así que entramos más tarde de lo que teníamos contratado.

Otra maravilla, yo creo que la palabra que más usamos durante el viaje fue QUE BARBARIDAD. Y es que todo nos parecía increíblemente bonito y espectacular. Y este cañón no era para menos. La manera en la que entra la luz y la estrechez del sitio, las formas tan curiosas que forman las piedras. De verdad que es un punto para detenerse de todas todas.

Por cierto, el Antylope Canyon tiene Upper y Lower, el de arriba suele estar más masificado y es más caro, a mi me recomendaron ir al de abajo y desde luego que aún que estaba también petado, pudimos echarnos fotillos, y lo que vimos nada tiene que envidiar al upper.

Y proseguimos nuestra ruta hacia nuestro hotel en Panguitch (2h20min).
Blue Pine Motel

Por la tarde fuimos a ver el Bryce Canyon (30 min), sin pasar por el hotel. Tardamos en aparcar por lo menos 40 minutos, pero es otro lugar que no se debería perder nadie. No nos arrepentimos nada del desquicie en el parking a cambio de ver atardecer, ya que los contrastes de luz en ese cañón son espectaculares.

Ya después sí que fuimos hacia nuestro primer motel en el viaje, estaba super bien cuidado, y con una ubicación estratégica entre el Bryce Canyon y el Zion Park, que era nuestra próxima parada.

DÍA 8 

No madrugamos mucho, nuestra intención era emplear la mañana en cruzar el Parque Zion y ya de ahí seguir directos hacia Pahrump (4 horas).
Me consta que en Zion se pueden hacer rutas super chulas pero nosotros solo hicimos paradas. La historia es que teníamos que conducir bastante hasta llegar al destino, cruzando Las Vegas de nuevo, porque ya empezábamos a movernos hacia la costa.

Best Western Pahrump Oasis Hotel
Nos acercábamos al Valle de la Muerte, y joder, vaya pueblo fantasma. No nos lo esperábamos así para nada. Daba hasta miedo. Pero el hotel nos salvó la tarde. Nos regalaron dos bebidas en el bar, y tenían bolos, billar, dardos, bebidas y comida super bien de precio, piscina, jacuzzi, y con el calor que hacía, no pudimos tener mejor plan. Fue una tarde de lo más entretenida.

DÍA 9 

Tocó madrugar, porque nos vamos a cruzar el Valle de la Muerte.
La entrada al Death Valley estaba a 35min y de ahí al Badwater Basin había 45min. Había que parar primero en Zabriske Point.
Badwater Basin es el punto por debajo del nivel del mar más bajo en tierra firme, por eso el calor y su salina.

Desde aquí atravesamos todo el Valle de la Muerte camino a nuestro siguiente destino, Mammoth Lakes (a 3h45min desde el Badwater).

Que curioso este sitio, es desierto de dunas pero de roca, no de arena, si bien es cierto que había una pero no quisimos bajar porque fue al final de la visita y ya era tarde para andar por allí, y habíamos leído que había muerto gente, porque te puedes desorientar muy fácil, deshidratarte y caer desplomado en cuestión de pocas horas.

Y es que los carteles ya lo dicen: PELIGRO POR CALOR – NO RECOMENDABLE ANDAR A PARTIR DE LAS 10:00. Muy gore el asunto, pero razón toda la del mundo. Aquello es como si te enchufasen con un soplete.

Lo que más nos llamaba la atención era lo desértico del lugar, las carreteras iban vacías, luego en los puntos sí te encontrabas gente, claro, pero las carreteras parecía que iba a venir un ovni y nos iba a abducir. Por cierto, dicen que es super chulo dormir lo más dentro del parque posible, porque al estar completamente deshabitado se ven las noches estrelladas más bonitas de todos los Estados Unidos, nosotros no encontramos nada que nos cuadrase para quedarnos allí, pero estaban construyendo un hotelaco con muy buena pinta dentro. Para la próxima!

Seguimos haciendo paradas hasta salir del parque y continuar destino Mammoth Lakes.

Shilo Inn Hotel Mammoth Lakes 
Una vez acomodados en nuestro hotel fuimos a dar una vuelta por el pueblo, que se llama The Village, porque es una preciosidad. Es un pueblo de sierra, con el cable del telesillas, pero cuidado a un nivel que yo creo que en España no tenemos ni ese concepto de cuidar las cosas. Carito, eh? Pero me bebí una margarita de fresa que me supo a gloria, esa nadie me la quita.

Y después al hotel, a ver si veíamos bajar algún oso, pero no tuvimos suerte. Ya me habría gustado.

DÍA 10 

Salimos a las 6:00 del hotel. El día prometía ser duro. Tocaba cruzar de punta a punta el Parque Yosemite, en lo cual se tarda unas 4 horas. contando con bajar a Yosemite Valley. Cogimos la Tioga Road, carretera abierta solo de junio a octubre, con impresionantes vistas. De verdad que yo no sé cuántas veces nos bajamos y subimos a ese coche. Hacíamos paradas sin parar. Pero no aquí, en todo el viaje.

Nosotros cogimos esa carretera, parábamos donde veíamos que había gente y hacíamos trail, fotos o lo que tocara. Y me reitero, que bien tienen preparados los parques, hasta con supermercado para la gente que acampa o que va con la caravana. Y dormir en un parque así, debe ser alucinante, y ahí la probabilidad de ver osos se multiplica por 100. Me habría encantado, pero no pudo ser. Definitivamente, creo que tenemos que volver.

Una vez cruzado Yosemite, nos dirigimos hacia nuestro siguiente destino, San Francisco. Desde Yosemite Valley en llegar a nuestro hotel tardamos unas 4horas20min.

Tuvimos que pagar peaje al entrar en San Francisco por el puente de Oakland. Y vaya atasco guapo nos comimos, ya dejamos atrás la zona de naturaleza y parque nacionales, ahora tocaba atascarse para todo y tardar lo más grande para ir de un lado a otro. Eso de carreteras desiertas, se acabó. Yo según me vi entrando le dije a Julio, el coche se queda aparcado y nos movemos en bus, porque esto es infumable. Ya no solo es el tráfico, a parte de todo eso, cómo conducen! Como les sale del… alma. Horroroso.

Cow Hollow Motor Inn Suites Hotel
Una muy buena opción es coger la tarjeta de transporte MuniPass, que sirve para 3 días y cuesta 32$. Sobretodo si queremos dejar el coche a un lado y ya que nuestro hotel tenía parking gratis, ahí se quedó los 3 días.

Esta primera tarde / noche (llegamos sobre las 18:00) dimos un paseo por la zona y aprovechamos para comprar el Muni Pass en un supermercado que estaba justo al lado. Bajamos a cenar a un sitio muy tipo Tommy Mels, de hecho se llamaba Mels Drive Inn o algo parecido, y volvimos a lo típico de las ciudades: CLAVADA!

DÍA 11 

San Francisco.
Tocó madrugar porque por la mañana queríamos visitar todo el centro de San Francisco. Pero nada más lejos de la realidad. Como muchos ya sabréis, las distancias, los atascos y sus calles empinadas no te permiten moverte con toda la agilidad que nos hubiera gustado, pero no me voy a quejar porque bastante aprovechamos!

Por la mañana nos dio para ir a: Civic Center, Ayuntamiento (City Hall), ver el cambio de sentido del tranvía, entrar a Sephora a comprarme algo de maquillaje, Grace Cathedral, barrio japonés, Powell Street, barrio chino y barrio italiano. Que por cierto Julio con el móvil localizó un sitio de pizzas y comimos los dos por 11$, y nos pusimos de porciones de pizza hasta el… alma. Y a la vuelta pasamos por un centro comercial a comprar una camiseta para mi padrino de los 49rs, de fútbol americano, que le mola a él ese rollo.

Pasamos por el hotel para descansar un poco y coger ropa de abrigo y nos fuimos hacia el Fisherman’s Wharf, donde se encuentran el Pier 33 (salida del ferry hacia Alcatraz), Mecanical Museum (museo gratuito de maquinas recreativas antiguas), Pier 39 (famoso por sus leones marinos), USS Pampanito. Super chula toda esa zona.
Nuestra visita a Alcatraz era a las 18:30, pero teníamos que estar en el Pier 33 a las 18:00. Estas entradas también las compramos por anticipado desde España y con 90 días de antelación, porque la visita de por la tarde es la primera que vuela. Y es que a la vuelta ves toda la bahía iluminada, no tiene desperdicio. Y qué decir de Alcatraz? Bueno, yo no me volvería de San Francisco sin pasar esa experiencia, porque está genial montada y lo vives.

Que frío pasamos a la vuelta en el barco. Nos fuimos directos a probar algo que yo tenía muchas ganas pero Julio no estaba muy convencido. La crema de almeja!! Yo os pongo foto y vosotros decidís si lo probaríais o no. Os aseguro que hasta mi reticente maridín rebañó. Estaba cojonuda!

DÍA 12 

San Francisco.
Sin madrugar mucho nos fuimos camino al Golden Gate, una pena que estuvo nublado los tres días, y esa santa nube no se movió de encima del puente, y no nos dejó hacer una foto en condiciones. Pero bueno, ahí estábamos y lo cruzamos andando. Tardaríamos como unos 45 minutos y aun que no se apreciaba entero estaba muy chulo y al fin y al cabo es una experiencia.

Al cruzar el puente cogimos un bus (no incluido en nuestra tarjeta de transporte) y llegamos a Sausalito. Por allí fuimos a ver el pueblito y las casas flotantes, muy famosas. El día era completamente distinto al que hacía en San Francisco en cuestión de tiempo, hacía sol y calor. Pasamos una mañana super agradable, lo recomendamos porque es un sitio muy curioso de ver, sobretodo las casitas flotantes. Luego fuimos a comer a The Hamburger, catalogadas como las mejores hamburguesas del mundo, y yo no se si eso será cierto, pero que es la mejor y la más grande que he probado yo jamás, sí. Flipamos los dos. Buenísimas!

A la vuelta a San Francisco fuimos al Palacio de las Finas Artes, que es precioso, y maridín quería verlo porque salía en la peli de La Roca, pero independientemente de eso, yo creo que hay que ir porque es muy bonito de ver.
De ahí nos fuimos a la calle Lombard, famosa por ser una cuesta muy empinada y en zigzag, la gente se aglomera por ver los coches bajar.
Y como último punto fuimos a ver las famosas Painted Ladies. Realmente damas pintadas son todas las casas de colores de San Francisco, pero las de en frente de Alamo Square son famosas porque salían en la serie de Padres Forzosos.

Aún que parece poco, no nos dio para más. Y es una pena porque nos quedaron cosas por ver, pero lo aprovechamos el máximo posible y así mantengo mi escusa: tenemos que volver!

DÍA 13 

Este día salimos en ruta hacia Los Ángeles por la carretera de la Costa Oeste (La 1), pero haciendo dos noches entre medias para poder conocer lugares cercanos muy bonitos.
Nuestra primera parada sería hacer noche en Monterrey (2h30min).

Entre medias hicimos parada en Santa Cruz, porque a mí me hacía especial ilusión conocer su parque de atracciones. Y es que éste es el más antiguo de los Estados Unidos. Y era muy molón el rollo, porque estaba al aire libre y enclavado junto a la playa. Muy muy típico de peli americana.

Llegamos a nuestro hotel y dejamos las maletas.
Lone Oak Lodge Hotel 

Volamos para poder llegar a una excursión que se hacía desde el Fisherman’s Wharf para ver ballenas. Y vaya si vimos! Muchas y muy cerca. Alucinante. Os cuento que hay varios turnos y el último es a las 16:00 en verano, dura unas 3 horas y el precio por persona son unos 45$. Lo recomiendo 100%.

DÍA 14 

Seguimos con nuestra ruta por La 1, no pudimos adentramos en el Big Sur y sus paisajes de acantilados, porque estaba cortado por un derrumbamiento, lo cual fue una putada, pero seguimos acumulando puntos por los que volver.

Esta vez continuábamos para hacer noche en San Luis Obispo (3h10min).

Nuestra primera parada fue en Carmel by the Sea, un pueblecito con unas casitas preciosas, tipo Hansel y Gretel, fundada por una comunidad de pintores y artistas pero demasiado caro como para hacer noche. Dicen que es el pueblo donde todo estadounidense desearía pasar su jubilación. Y no me extraña, yo también me apunto!

Desde aquí nos desviamos por la autopista, por el interior, y ya enganchamos de nuevo la costa en San Simeón, donde hicimos una parada para ver la colonia de leones marinos en su playa Arenas Blancas. Cada día disfruto más viendo a los animales en su hábitat, vosotros no?

Llegamos a nuestro hotel, que he de decir que fue el peor de todo el viaje. Esto sí que NO lo recomiendo ni de coña.
Vagabonds Inn Hotel San Luis Obispo

Fuimos a ver San Luis Obispo por la tarde, pero ni el pueblo ni la misión eran gran cosa, mucho más bonita la de Carmel, aún que esta en la época de colonización era la más rica de la zona. No nos gustó mucho el pueblo, la verdad. Y el hotel tampoco estaba para pasar mucho rato ahí metidos. Fuimos a cenar al Wendy’s y entre gochear y fumarnos un cigarro hicimos tiempo para irnos a dormir y salir pronto.

DÍA 15 

Salimos zumbando pronto del santo Vagabond Inn, ya hacia nuestro último destino, Los Ángeles (3h20min).

Teníamos muchas ganas de llegar a LA, así que seguimos directos por La 1, y sólo hicimos una parada corta en Santa Bárbara y otra en Malibú. Y seguimos directos hacia nuestro hotel, que fue el MEJOR del viaje sin duda, y este SÍ que lo recomiendo encarecidamente.

Hollywood Orchid Suites Hotel

Desde este hotel te caes literalmente dentro del Teatro Dolby, donde se celebran los Oscar, que bueno, ya os advierto que es un centro comercial, el día de los Oscar lo ponen bonito pero es lo que es. Y de ahí sales al paseo de la fama y a un mirador desde el que se ve la señal de Hollywood. Y eso es lo que cotilleamos antes de ir a comer.

Después descansamos un poquito y fuimos a la zona cara de LA, que son Rodeo Drive y Beberly Hills. Ya os podéis imaginar la manera en la que se te ponen los dientes largos, pero es chulo de ver, además de estar muy cuidado todo y respirarse otro ambiente completamente distinto al bullicioso paseo de la fama.

Después de esto subimos al Observatorio Griffith para ver iluminada la ciudad, pero nos fue imposible aparcar. Había un concierto y los parkings estaban todos llenos. Así que tuvimos que conformarnos con ver un poquito desde el coche.

Por la noche hicimos algo que teníamos muchas ganas, y era ir al cine. A ver una peli, en versión original, con ese volumen a todo trapo que le meten ellos. Era un cine en Sunset Boulevard, y la película que vimos fue It, que estaba recién estrenada. Lo pasamos genial!

DÍA 16 

Los Ángeles.
Este día fuimos a recorrer por la mañana la zona centro a pie, y llegamos en transporte público, exactamente en metro, porque es muy fácil y barato. Aún que la frecuencia de paso deja mucho que desear.

Nos bajamos en Union Station y fuimos andando hasta el barrio chino, que en LA no tiene absolutamente nada especial, y cuando digo nada, es nada. De ahí anduvimos hasta El Pueblo, que estaba todo muy ambientado tipo mexicano, y lo asocian con la zona original de nacimiento de la ciudad de Los Ángeles. Seguimos andando hasta el Ayuntamiento y la zona de los rascacielos. y llegamos hasta la Catedral y el Walt Disney Center. Y ahí cogimos el metro de vuelta hacia el hotel.

Lo cierto es que tampoco tiene mucho, la gente en general dice que ni vayas a Los Ángeles, pero yo creo que para opinar primero hay que ver, y que LA tiene cosas que hay que vivir y ver, sí o sí. Guste más o guste menos, pero no dejan de ser Los Ángeles.

Por la tarde nos lo pasamos como dos niños pequeños. Primero fuimos al Museo de Ciencias, que es super interactivo, nos encantan los museos donde puedes toquetearlo todo. El motivo principal de la visita era que tenían expuesto el Endeavour. Y tener la oportunidad de ver algo así tan cerca, no se tienen a menudo.

Y la segunda parte de la tarde no tenía nada que envidiar a la primera, nos fuimos a ver un partido de béisbol!! Que bien nos lo pasamos. Yo me compré una gorra, vivimos el himno como si fuéramos de los Ángeles de Anaheim, nos comimos un perrito caliente de esos que hacen historia, y aplaudimos como si hubiéramos ido cada fin de semana. Mereció muchísimo la pena.

DÍA 17 

Los Ángeles.
Aprovechamos el día de maravilla.

Por la mañana fuimos a los canales de Venice, que estaban super secos y fue un poco fiasco. Y luego nos marchamos a Santa Mónica. Estuvimos dando una vuelta por la playa, con las casetitas de los vigilantes de la playa, muscle beach, el pier con su noria y el cartel de fin de la Ruta 66, y acabamos comiendo en el Bubba Gump, las famosas gambas de Bubba, muy Forrest Gump.

Y por la tarde nos fuimos a hacer el tour por los Estudios Warner, que también nos moló mogollón. Estas entradas las compramos como un mes antes del viaje y nos dio la opción de tour en español.

Muy total peli todo. Los sets de grabación de alguna serie como Big Bang Theory, todos los escenarios de pelis como Lalaland, o mil millones más. Pudimos ver recreaciones de cómo se monta una peli por partes (diálogo, imagen, música y efectos especiales). Los trajes originales de algunos super héroes. Mucha parte de decoración de tantísimas películas. Vaya, un tour completo de 3 horas, que disfrutamos como dos auténticos frikis.

La verdad es que el día fue genialcísimo y otra vez, muy completo.

DÍA 18

Los Ángeles.
Llegó el momento de decir adiós. Aún que ya sabéis, prefiero un hasta la próxima.

Ya en nuestro último día aprovechamos para ir a hacer algunas compras de regalitos por la zona, no tuvimos casi nada de tiempo para esto durante el viaje. Recogimos el chiringuito y nos fuimos caminito del aeropuerto. Primero paramos a lavar el coche, que iba fino de arenisca (desde el Monument Valley).

Al llegar al aeropuerto, le hicieron el chequeo al coche, nos dieron el ok y fuimos a esperar el transfer que nos llevaba a la terminal de salidas.

Ahí he de reconocer, que cuando se llevaron el coche, solté alguna lagrimita. Pero bueno, ya sabemos que un viaje tiene que terminar, para volver a trabajar, ahorrar y empezar a preparar el próximo destino. En este caso era nuestra luna de miel y la melancolía era porque los dos años de preparativos y la gran ilusión por todo llegaba a su punto y final.

Espero que os haya gustado este post, que me ha costado varios días completar. Pero que si os ha transportado un poquito a nuestra aventura, a mí ya me sirve.

Un beso enorme y GRACIAS POR LEER!! ❤️

4 comentarios en “COSTA OESTE DE ESTADOS UNIDOS

  1. Qué chulo el post!! Nosotros nos vamos en quince días y hacemos prácticamente la misma ruta,!!incluso coincidimos en los hoteles del GRAN CAÑON Y MONUMENT VALLEY😉 Espero que lo pasemos tan bien como vosotros!! Gracias por compartir vuestra aventura!!

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    1. Ostras tu ya eres yankee! Jajajajaja pues San Francisco esta en mi top5 de las mejores ciudades del Mundo! Me encantó, volvería sin pestañear. En cuanto te puedas escapar, hazlo, porque te va a encantar 😘

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